19 marzo, 2010

Los deberes políticos. Un gesto

Nana Mouskouri renuncia a su pensión de eurodiputada , en solidaridad por la crisis que vive su país.

Entre 1995 y 1999 fue europarlamentaria por el partido conservador “Nueva democracia” y por ello percibía una pensión de jubilación de por vida, ha renunciado a ella hasta que su país salga de la crisis.

Propongo que los diputados, senadores y europarlamentarios españoles que han declarado pluriempleo tomen nota y cedan el sueldo de parlamentario a los parados a los que se les ha acabado el subsidio del INEM y vivan mientras tanto de sus “otros recursos” del pliriempleo. Sólo el 33% de los diputados se dedica en exclusiva a su labor parlamentaria, el 57% restante engorda su cuenta corriente participando en empresas privadas, fundaciones y colaboraciones varias.

Por otra parte, me parece un bochorno que sus “señorías” no hagan público su patrimonio, ni sus declaraciones de renta, ni sepamos de sus actividades privadas remuneradas mientras son parlamentarios y cobran del dinero público.

Bueno, sí, empiezan a aparecer la publicación de patrimonios en los boletines oficiales, así nos enteramos que Camps tiene en su cuenta corriente 905 euros... Encima con guasa.

¿Países pobres o países empobrecidos?

Las venas abiertas de América Latina”, de Educardo Galeano, escrito a finales de los años 70 y en plena actualidad, fue el libro que Chávez le regalo a Obama, y me intrigó su contenido y lo leí....

Es imprescindible para conocer el empobrecimiento de América Latina. “El subdesarrollo no es una etapa del desarrollo. Es su consecuencia”, dice Galeano.

Quién manda en la agenda de los políticos ¿las prioridades o los compromisos?

Obama raciona y dosifica su tiempo en función de las prioridades y no de los compromisos. Por lo visto se organiza por cuartos de hora, unidad mínima de tiempo que la Casa Blanca considera suficiente para asimilar un problema, despachar una entrevista o consultar un tema con los asesores.

Su tiempo lo dedica a las prioridades de su compromiso electoral, por lo visto.

El cuerpo político

Es republicano y ha sido elegido para ocupar el escaño por Massachussets del fallecido Ted Kennedy. Aquí aparece con 22 años cuando posó en la revista “Cosmopolitan” para costearse la matricula en la universidad de Boston. Fue nombrado el hombre más sexy de EEUU.

Estoy pensando cual es nuestro político más sexy...

... Sigo pensando

05 febrero, 2010

La traición del micrófono

Ella es la mujer que ha devuelto a la actualidad los fallos de los políticos con los micrófonos. Gracias al desparpajo de Aguirre nos enteramos que dice palabras mal sonantes e indignas para referirse a una persona, por lo visto, al defensor del contribuyente. No voy a repetir aquí la frase porque a mí hasta me ha ofendido, no por la frase en sí, si no por quién la ha dicho, la presidenta de una de las comunidades autónomas más poblada... y que lleva mucho tiempo en política para que la pillen in franganti ante un micrófono ¿indiscreto?...

La vida diaria de un político conlleva una relación permanente con los medios de comunicación y por extensión, con sus micrófonos. A lo largo de la historia, numerosos políticos han olvidado su presencia y provocado grandes polémicas al hacer comentarios desafortunados que han sido captados por los medios de comunicación.

Hagamos un repaso antológico:

Mariano Rajoy

Fue durante una reunión del Comité Ejecutivo del Partido Popular en la que calificó el desfile de la Fiesta Nacional del 12 de octubre como un coñazo. Sin duda Rajoy había olvidado que un año antes defendió ese plan como apasionante.

José Bono

De los más dicharacheros con los medios de comunicación. Quizás el problema fue que, al estar tan acostumbrado a los micrófonos, tuvo un lapsus al olvidarse de ellos mientras hablaba sobre el ex Presidente británico, Tony Blair. Durante una conversación con Juan José Ibarra se refirió a Blair como un gilipollas integral.

Rey Juan Carlos

Su Majestad el Rey también tuvo un lapsus al olvidar los micrófonos. Y sin duda, dejó para la posteridad un momento histórico de la política española. Y una frase memorable. Fue durante la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, cuando interrumpió un acalorado debate entre Zapatero y Hugo Chávez con el ya mítico ¡Por qué no te callas!.

Esperanza Aguirre

Los medios de comunicación españoles tienen en Esperanza Aguirre un filón en cuanto a su relación con los micrófonos. En una conversación privada con Gallardón, en la que se refería a unas declaraciones de Trillo sobre el euro como una broma y una auténtica gilipollez.

Federico Trillo

Quedan ya para la historia su “Manda huevos” cuando era Presidente del Congreso y, sobre todo, su ¡Viva Honduras! en El Salvador.

José María Aznar

También tuvo su desencuentro con los micrófonos. Fue tras un discurso a la Eurocamara cuando juzgó su propia intervención con un sonoro ¡vaya coñazo que he soltado!

Manuel Fraga

Lleva décadas de frases inolvidables. Pero siempre recordaremos a Fraga por olvidar los micrófonos al llamar imbécil a un periodista o a mandar a hacer puñetas a su ayudante en una entrevista de televisión

Josep Borrell

Una de las más sorprendentes la cometió el comedido Josep Borrell, al enterarse del accidente de helicóptero de Rajoy y Aguirre, soltó en el Parlamento Europeo, delante de periodistas: Eso les pasa por ir a los toros en helicóptero.

Rodríguez Zapatero

En plena campaña electoral para las elecciones 2008 sufrió un desliz durante una entrevista con Iñaki Gabilondo al confesar que al PSOE beneficiaba que hubiera tensión. También tuvo otro desencuentro con los micrófonos en un acto con José Manuel Lara donde tuvieron un amplio debate sobre economía.

Miguel Arias Cañete

Entre las muchas soluciones aportadas para el trasvase del Ebro, destaca la que hizo en su día el entonces Ministro de Agricultura. El argumento técnico que aportó en torno a la necesidad de hacer y justificar el trasvase a unos agricultores murcianos fue por cojones.

Eduardo Zaplana

El antiguo portavoz del Partido Popular en el Congreso no pudo librarse de su momento de gloria. Fue antes de una sesión de control al Gobierno de Zapatero, cuando Rajoy y él mantuvieron una curiosa conversación. La inició Rajoy con un sorprendente “Tengo una pregunta absurda para hoy”. A lo que respondió Zaplana: “¡Pues anda que yo¡”.

Magdalena Álvarez

En cuanto a los lapsus y olvidos de los políticos sobre los micrófonos, no podía faltar el comentario escatológico. Le ha tocado a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, quien cansada de las preguntas de varios periodistas gallegos, y pensando que nadie la grababa se declaró harta del Plan Galicia de mierda.

(Continuará...)

La democracia en España

Nuevo estudio de la Fundación Alternativas, el “Informe sobre la Democracia en España 2009. Hacia un new deal global” que se publica por tercer año consecutivo.

Este informe, que se puede encontrar en las librerías, recoge una encuesta sobre la calidad de la democracia realizada a politólogos y sociólogos españoles, donde si el año pasado habían otorgado un 6,2 a la democracia española, este año han bajado dos décimas: 6,0

Por otro lado, el informe recoge la evolución ideológica de las audiencias de los diferentes medios de comunicación, atendiendo a su voto declarado en las campañas electorales. Así, mientras que los lectores de “El País” se mantienen en un posicionamiento de centro izquierda (3,6, siendo el 1 la extrema izquierda y 10 la extrema derecha), los medios conservadores giran paulatinamente hacia la derecha: ABC, pasa del 6,0 en 1993, al 6,3 en 2008; la cadena COPE, del 5,5, al 6,5; los lectores de “El Mundo” pasan de la izquierda, el 4,2 en 1993, al 6,0 en 2008

Cucu... Hi there!


¿Qué hace Mr Bean en la web de la presidencia española de turno de la Unión Europea, si la web costó 11,9 millones de euros? Estuvo unas horas, pero estuvo y la coló alguien que burló toda la “gran” seguridad. Qué buen humorista.

¿Y cómo es eso que la web ha costado casi 12 millones de euros que tienen que pagar a telefónica?, Eso lo entiendo menos, sé de algún amigo que por unos miles de euros se la hace niquelada.

Listas abiertas

Me llamó la atención una carta al director en “El País” publicada en diciembre y firmada por Javier Gómez que pedía el sistema de listas abiertas para evitar que los políticos procesados o encausados puedan ser reelegidos en las listas cerradas de los partidos políticos.

La carta lleva por título “Corruptos reelegidos”:

“Uno ya se cansa de leer por todas partes el falso argumento: "Los votos absuelven" y sus contraargumentos.

Es indignante, pero comprensible, que los presuntos corruptos lo esgriman, pero es muy triste que quienes les critican también se lo crean y nos mareen con teorías absurdas. Parece que olvidan ambos que, pese a lo que algunos repiten con insistencia, en España no hay libertad para votar directamente a nuestros representantes.

Tenemos listas cerradas escogidas por los partidos (por cierto, escogidas muy oscuramente). Y como bien dijo el presidente de Cantabria, el señor Revilla, si se pone primero de lista de un partido muy votado a una vaca sale la vaca (corrupta o no). Señores comentaristas políticos, la solución ideal no es abstenerse, ni votar otras opciones que no me representan. Lo ideal es poder escoger directamente las personas en las que confío, y poder evitar la vaca que me pone el partido. Debería cambiarse la ley electoral y tener listas abiertas.

En vez de quejarnos de los electorados y los votantes, o marear la perdiz sobre una estupidez obvia como "los votos absuelven", quejémonos del sistema de listas cerradas que impiden que los españoles podamos gritar bien alto que queremos "nuestros" partidos, pero no a "nuestros" corruptos. Aunque se les llena siempre la boca con lo de la "voluntad popular", de los partidos nacionales con representación en el Congreso sólo UPyD pide un tan elemental derecho democrático como las listas abiertas en su programa electoral. Ah, y demos gracias a Internet por proporcionar los programas electorales en cualquier época del año, algunos partidos los quitan pasadas las elecciones. Menuda tropa.”

07 enero, 2010

Los principios de la propaganda, según Goebbels

El ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels (1897-1945), tenía como principios propagandísticos:

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5. Principio de la vulgarización. "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".

6. Principio de orquestación. "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas". De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer mucha gente que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.

¿Quién manda matar al mensajero?

El informe anual de Reporteros sin Fronteras: “Libertad de prensa en 2009”, asegura que los temas de mayor peligro para los periodistas, en cuanto a que corre peligro su vida o pueden ser encarcelados por ser transmisores de información, son las guerras y las elecciones cuestionadas.

¿Y por qué? Porque están mejor calladitos y sin informar a la ciudadanos y ciudadanas del mundo. Unas elecciones sin ideas plurales es mucho mejor para un gobierno poco democrático.

Veamos la desvergüenza de ataques a periodistas en 2009:

76 Periodistas asesinados (60 en 2008)

33 Periodistas secuestrados

573 Periodistas detenidos

1.456 Agredidos o amenazados

570 Medios de comunicación censurados

157 Periodistas han abandonado sus países

En Filipinas fueron asesinados 33 periodistas en un mismo día. Qué pena.

¿Han cambiado los medios o la comunicación política?

Javier Solana, al ser preguntado sobre la manera de dirigirse los políticos a los medios de comunicación con ruedas de prensa sin preguntas y con unos estupendos vídeos editados por los partidos. Respondió:

No hay política sin comunicación. No sé si han cambiado los periódicos porque ha cambiado la comunicación política; o ha cambiado la comunicación política porque han cambiado los medios”.

“No la jodas”

Se dice que tras el discurso en la convención demócrata en la que Obama se dio a conocer como un gran orador, ella, Michelle Obama, le dijo a su marido: “Ahora, no la jodas”

22 noviembre, 2009

El espectáculo de la corrupción

La percepción sobre la corrupción en España ha aumentado en el 2009, según el índice que elabora “Transparencia Internacional”, y pasa del puesto 28 que ocupaba en el 2008; al 32 en este año. En una encuesta recientedel CIS (Consejo de Investigaciones Sociológicas), que depende de Moncloa, la tercera preocupación de los españoles, por encima del terrorismo, es la corrupción política.

El caso es que en la corrupción de algunos cargos públicos, nadie se va, nadie dimite; y encima, pueden ser elegidos, y los eligen, en las próximas elecciones. Qué desprestigio dan a nuestro país, a nuestra política, a nuestros politiquillos y a nuestros partiduchos..

Nos podíamos mirar en Nueva Zelanda, Dinamarca o Suecia que son los que lideran ese índice de percepción, en cuanto a que tienen poca o nula corrupción en sus sistemas de gobierno.

Menos mal, que ahora en España los partidos políticos están pensando en un pacto para implantar sistemas que controlen la corrupción. Esperemos que se lo tomen absolutamente en serio y se dejen ya de caciquerismos y caciqueros.

¡La entrevista en cuestión!

Veamos la entrevista que ha tomado el comité de disciplina del PP como referencia para suspender temporalmente de militancia a Manuel Cobo y por la que Esperanza Aguirre se ha sentido ¿ultrajada, por sus opiniones sobre Caja Madrid?. La entrevista la publicó el diario “El País”.

Y si por esto suspenden al vicealcalde del ayuntamiento de Madrid, por favor ¿qué pasa, entonces, con los imputados por la justicia que siguen siendo militantes?

La entrevista, en cuestión lleva como antetítulo: La lucha por el poder en Caja Madrid; y como título un entrecomillado de Cobo: “Los cercanos a Aguirre han puesto a Rato en un escaparate de cloacas y ambiciones”.

La entrevista completa la pueden leer en El País”, aquí extracto algunas preguntas y respuestas:

Pregunta. ¿Cómo puede haber tantas opiniones contradictorias en todos los partidos con relación al futuro de Caja Madrid?

Respuesta. Bertolt Brecht escribió que cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad es hora de comenzar a decir la verdad.

P. ¿El pulso de Esperanza Aguirre es sólo por el control de Caja Madrid o cree que hay algo más?

R. En la misma línea de la respuesta anterior y parafraseando un texto que se le atribuye a Brecht pero no es suyo, un ciudadano español diría: 'Vinieron a por Pío [García Escudero, ex presidente del PP-Madrid], y yo no hablé porque no era de Pío; vinieron a por la tele y yo no hablé porque no era de la tele; vinieron a por la Cámara y yo no hablé porque no era de la Cámara; vinieron a por Ifema y yo no hablé porque no era de Ifema; vinieron a por la Caja y yo no hablé porque no era de la Caja; vinieron a por Rajoy y yo no hablé porque no era de Rajoy; vinieron a por el PP y yo no hablé porque no era del PP... Vinieron a por España'.

P. ¿Por qué defienden ustedes con tanto ardor a Rato para presidir Caja Madrid mientras Esperanza Aguirre lo rechaza?

R. Rodrigo Rato es una de las personalidades más importantes que ha habido en esta España constitucional, un profesional con una capacidad extraordinaria, un experto en el mundo financiero, un ejemplo en la administración del dinero público. Siendo todo esto verdad, mis elogios y los que pueda hacer cualquiera nunca llegarán a los que de forma permanente y hasta, si me permite la exageración, he oído decir de él a Esperanza Aguirre en cada acto público. En cada mitin decía esto y mucho más: "Rodrigo ha sido el artífice de la España creadora de empleo; ha sido el hombre del milagro económico español". Y en esos mítines se terminaba gritando: "Rodrigo para rato". Eso sí, curiosamente, cuando más le he oído estos elogios a Aguirre es desde que Rajoy preside el partido. Algún malpensado diría, viendo como está actuando ahora con él, que sería para molestar a Mariano. Un bien informado sabe que a Mariano eso no le molestó nunca.

P. Rato no ha dicho nada aún.

R. Rodrigo Rato vive y trabaja desde el respeto y fuera de la luz de los focos, y ahora algunos le han puesto en un escaparate de cloacas y ambiciones ya nada ocultas. Lo que están haciendo con Rato no tiene nombre. Rodrigo es historia de mi partido, del PP, es historia de España, de la buena historia, de la mejor. Los que no han dado a mi partido más que malas noticias y rumores de las peores cosas no pueden poner en este espectáculo de la miseria humana a Rodrigo Rato. Es de vómito y más si viene de aquellas personas cercanas, hoy, a Esperanza Aguirre, presidenta de mi partido en Madrid, que deben a Rodrigo todo lo que son. Si tuvieran un gramo de vergüenza deberían decir todo lo que digo yo y más. Estoy de acuerdo con Javier Arenas en que Rodrigo Rato sería un lujo para la presidencia de Caja Madrid.

P. Aguirre sostiene que la dirección nacional no puede decidir quién preside Caja Madrid...

R. Quieren negar a mi partido, a la dirección nacional y a Rajoy cualquier opinión y criterio en este asunto. Pero la dirección nacional decide, repito, decide, entre otras muchas cosas, quién es la candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, y decide, repito, entre otras muchas cosas, toda la lista a la Asamblea de Madrid. Como lo hace también con la lista al Ayuntamiento. ¿Sobre qué espacio geográfico puede decidir la dirección nacional de mi partido? ¿Sobre asuntos que ocurran en Marte o sobre los que ocurran en Saturno? Pues no, decide sobre asuntos tan importantes como éste, que ocurren en España. De la misma manera que la presidenta de mi partido en Madrid tiene derecho a opinar y marcar criterios sobre las distintas cuestiones que se plantean en las sedes de los municipios de la comunidad.

P. ¿Por qué cree que los socialistas de Madrid rechazan a Rato?

R. Una vez, Granados contestó a una opinión mía diciendo que es la opinión de un simple militante. Con independencia de los cargos que tengo, lo más importante de un partido son sus militantes. Y yo, como simple militante del PP y como ciudadano, si el PSOE tuviera mayoría en las instituciones en las que se elige al presidente de Caja Madrid y tuviera que apoyar a uno de los candidatos que propusiera el PSOE entre, por ejemplo, Solbes, Almunia o Tomás Gómez, no tengo ninguna duda de que, por el bien de todos, apoyaría a Solbes o Almunia, y jamás, por ningún interés personal elegiría a Gómez. A algunos ya se les ve que su más claro y a la vez oscuro objeto del deseo es la Caja. Pero también se intuye para qué la quieren: poder, mucho poder, más incluso del que ya tienen.

20 noviembre, 2009

La fiscalía contra cargos públicos

El fiscal general del Estado español ha rechazado las acusaciones de los populares de que la fiscalía persigue al PP, diciendo:

“La justicia no persigue a los políticos, sólo persigue a corruptos y corruptores. Estén donde estén, aunque, lamentablemente estén en todas partes”

Y ha publicado la lista de procedimientos penales abiertos por la fiscalía contra cargos públicos:

PSOE: 264
PP: 200
Coalición Canaria: 43
CIU: 30
Partido Andalucista: 24
Izquierda Unida: 20
GIL: 17
Unió Mallorquina: 7
ERC: 5

Son muchos, observarán que no se encuentran el Partido Nacionalista Vasco, ni el Bloque Nacionalista Galego.

En total la fiscalía está tramitando 730 temas contra cargos públicos ¿No creen que son muchos?

15 noviembre, 2009

El discurso de Kennedy en su toma de posesión

El 20 de enero de 1961, John F. Kennedy, pronunciaba en su toma de posesión un discurso que ha servido, años después, de inspiración de otros muchos discursos políticos para transmitir confianza, liderazgo y persuasión.

"Compatriotas:

Celebramos hoy, no la victoria de un partido, sino un acto de libertad -simbólico de un fin tanto como de un comienzo- que significa una renovación a la par que un cambio, pues ante ustedes y ante Dios Todopoderoso he prestado el solemne juramento concebido por nuestros antepasados hace casi 165 años.

El mundo es muy distinto ahora. Porque el hombre tiene en sus manos poder para abolir toda forma de pobreza y para suprimir toda forma de vida humana. Y, sin embargo, las convicciones revolucionarias por las que lucharon nuestros antepasados siguen debatiéndose en todo el globo; entre ellas, la convicción de que los derechos del hombre provienen no de la generosidad del Estado, sino de la mano de Dios.

No olvidemos hoy día que somos los herederos de esa primera revolución. Que sepan desde aquí y ahora amigos y enemigos por igual, que la antorcha ha pasado a manos de una nueva generación de estadounidenses, nacidos en este siglo, templados por la guerra, disciplinados por una paz fria y amarga, orgullosos de nuestra herencia, y no dispuestos a presenciar o permitir la lenta desintegración de los derechos humanos a los que esta nación se ha consagrado siempre, y a los que estamos consagrados hoy aquí y en todo el mundo.

Que sepa toda nación, quiéranos bien o quiéranos mal, que por la supervivencia y el triunfo de la libertad hemos de pagar cualquier precio, sobrellevar cualquier carga, sufrir cualquier penalidad, acudir en apoyo de cualquier amigo y oponernos a cualquier enemigo.

Todo esto prometemos, y mucho más.

A los viejos aliados con los que compartimos el origen cultural y espiritual, les brindamos la lealtad de los amigos fieles. Unidos, es poco lo que no nos es dado hacer en un cúmulo de empresas cooperativas; divididos, es poco lo que nos es dado hacer, pues reñidos y distanciados no osaríamos hacer frente a un reto poderoso.

A aquellos nuevos estados que ahora acogemos con beneplácito en las filas de los libres, prometemos nuestra determinación de no permitir que una forma de dominación colonial desaparezca solamente para ser reemplazada por una tiranía harto más férrea.

No esperaremos que secunden siempre nuestro punto de vista, pero abrigaremos siempre la esperanza de verlos defendiendo vigorosamente su propia libertad, y recordando que, en el pasado, los que insensatamente se entregaron a buscar el poder cabalgando a lomo de tigre acabaron invariablemente por ser devorados por su cabalgadura.

A los pueblos de las chozas y aldeas de la mitad del globo que luchan por romper las cadenas de la miseria de sus masas, les prometemos nuestros mejores esfuerzos para ayudarlos a ayudarse a sí mismos, por el periodo que sea preciso, no porque quizás lo hagan los comunistas, no porque busquemos sus votos, sino porque es justo. Si una sociedad libre no puede ayudar a los muchos que son pobres, no podrá salvar a los pocos que son ricos.

A nuestras hermanas repúblicas allende nuestra frontera meridional les ofrecemos una promesa especial: convertir nuestras buenas palabras en buenos hechos mediante una nueva Alianza Para el Progreso; ayudar a los hombres libres y los gobiernos libres a despojarse de las cadenas de la pobreza. Pero esta pacífica revolución de esperanzas no puede convertirse en la presa de las potencias hostiles. Sepan todos nuestros vecinos que nos sumaremos a ellos para oponernos a la agresión y la subversión en cualquier parte de las Américas. Y sepa cualquier otra potencia que este hemisferio se propone seguir siendo el amo de su propia casa.

A esa asamblea mundial de estados soberanos, las Naciones Unidas, que es nuestra última y mejor esperanza de una era en que los instrumentos de guerra han sobrepasado, con mucho, a los instrumentos de paz, renovamos nuestra promesa de apoyo, para evitar que se convierta en un simple foro de injuria, para fortalecer la protección que presta a los nuevos y a los débiles, y para ampliar la extensión a la que pueda llegar su mandato.

Por último, a las naciones que se erigirían en nuestro adversario, les hacemos no una promesa sino un requerimiento: que ambas partes empecemos de nuevo la búsqueda de la paz, antes de que las negras fuerzas de la destrucción desencadenadas por la ciencia sumen a la humanidad entera en su propia destrucción, deliberada o accidental.

No les tentemos con la debilidad, porque sólo cuando nuestras armas sean suficientes sin lugar a dudas, podremos estar seguros sin lugar a dudas de que no se utilizarán jamás. Pero tampoco es posible que dos grandes y poderosos grupos de naciones puedan sentirse tranquilos en una situación presente que nos afecta a ambos, agobiadas ambas partes por el costo de las armas modernas, justamente alarmadas ambas por la constante difusión del mortífero átomo, y compitiendo, no obstante, ambas, por alterar el precario equilibrio de terror que contiene la mano de la postrera guerra de la humanidad.

Empecemos, pues, de nuevo, recordando en ambas partes que la civilidad no es indicio de debilidad, y que la sinceridad puede siempre ponerse a prueba. No negociemos nunca por temor, pero no tengamos nunca temor a negociar.

Exploremos ambas partes qué problemas nos unen, en vez de insistir en los problemas que nos dividen.

Formulemos ambas partes, por primera vez, proposiciones serias y precisas para la inspección y el control de las armas, y para colocar bajo el dominio absoluto de todas las naciones el poder absoluto para destruir a otras naciones.

Tratemos ambas partes de invocar las maravillas de la ciencia, en lugar de sus terrores. Exploremos juntas las estrellas, conquistemos los desiertos, extirpemos las enfermedades, aprovechemos las profundidades del mar y estimulemos las artes y el comercio.

Que ambos bandos nos unamos para acatar en todos los ámbitos de la tierra el mandamiento de Isaías: "desmantelar las pesadas cargas...y dejar libres a los oprimidos".

Y si con la cabeza de playa de la cooperación es posible despejar las selvas de la suspicacia, que ambas partes nos unamos para crear un nuevo empeño, no un nuevo equilibrio de poder, sino un nuevo mundo bajo el imperio de la ley, en el que los fuertes sean justos, los débiles se sientan seguros y se preserve la paz.

No se llevará a cabo todo esto en los primeros 100 días. Tampoco se llevará a cabo en los primeros 1000 días, ni en la vida de este gobierno, ni quiza siquiera en el curso de nuestra vida en este planeta. Pero empecemos.

En sus manos, compatriotas, más que en las mías, está el éxito o el fracaso definitivo de nuestro empeño. Desde que se fundó este país, cada generación de estadounidenses ha debido dar fe de su lealtad national. Las tumbas de los jóvenes estadounidenses que respondieron al llamado de la patria circundan el globo.

Los clarines vuelven a llamarnos. No es una llamada a empuñar las armas, aunque armas necesitamos; no es una llamada al combate, aunque combate entablemos, sino una llamada a sobrellevar la carga de una larga lucha año tras año, "gozosos en la esperanza, pacientes en la tribulación": una lucha contra los enemigos comunes del hombre: la tiranía, la pobreza, la enfermedad y la guerra misma.

¿Podremos forjar contra estos enemigos una alianza grande y global al norte y al sur, al este y al oeste que pueda garantizar una vida fructífera a toda la humanidad? ¿Quieren participar en esta histórica empresa?

Sólo a unas cuantas generaciones, en la larga historia del mundo, les ha sido otorgado defender la libertad en su hora de máximo peligro. No rehuyo esta responsabilidad. La acepto con beneplácito. No creo que ninguno de nosotros se cambiaría por ningún otro pueblo ni por ninguna otra generación. La energía, la fe, la devoción que pongamos en esta empresa iluminará a nuestra patria y a todos los que la sirven, y el resplandor de esa llama podrá en verdad iluminar al mundo.

Así pues, compatriotas: pregúntense, no lo que su país puede hacer por ustedes, sino lo que ustedes pueden hacer por su país.

Conciudadanos del mundo: pregúntense no qué pueden hacer por ustedes Estados Unidos de América, sino qué podremos hacer juntos por la libertad del hombre.

Finalmente, ya sean ciudadanos estadounidenses o ciudadanos del mundo, soliciten de nosotros la misma medida de fuerza y sacrificio que hemos de solicitar de ustedes. Con una conciencia tranquila como nuestra única recompensa segura, con la historia como juez supremo de nuestros actos, marchemos al frente de la patria que tanto amamos, invocando su bendición y su ayuda, pero conscientes de que aquí en la tierra la obra de Dios es realmente la que nosotros mismos realicemos.

Consejos para un discurso memorable

A Ted Sorensen, asesor de comunicación de Kennedy, se le debe la frase: “Do not ask what your country can do for you, ask what you can do for your country”. Hoy con 80 años, asesoró a Obama durante la elección a la presidencia y ha publicado el libro: “Counselor: A life at the edge”, que relata sus secretos para escribir discursos memorables y que basa en cuatro principios:

- Clarity: El discurso debe ser claro y estar bien estructurado
- Charity: Siempre has de alabar a tu audiencia
- Brevity: Todo se puede explicar en 20 minutos como máximo
- Levity: Dar un toque frívolo, liviano, de humor siempre funciona

Para construir un buen discurso, Sorensen aconseja:

- Outline: hacer un esquema antes de ponerse a escribir con todo lo que quieras decir. Poner los puntos más importantes
- Headline: ¿Cuál es la noticia que estoy dando? ¿Qué elementos de novedad hay?
- Front line: Diferenciar claramente cuál es el punto más importante del discurso? ¿Cuál quieres que sea el titular de prensa que explique tu discurso
- Sidelines: Emplear citas históricas. Ayudan a contextualizar todo lo que estás diciendo. Es bueno apoyarse en algún verso de un poema famoso.
- Bottom line: Cuidar los finales del discurso, tiene que ser memorable y digno de recordar.

Los principios de oro, de Sorensen, para un buen discurso:

- Less is always better than more. Si puedes dar un discurso de 15 minutos no te explayes una hora.
- Choose each word as a precision tool. Siempre sé específico y, siempre que puedas, evita las palabras demasiado largas (las palabras de dos sílabas son mejores que las de tres).
- Use variety and literacy devices to reinforce memorability, not confuse or distract. Sorensen era un maestro de la oratoria. Una de sus figuras más empleadas era la del “reversible raincoat”: let us never negotiate out of fear but let us never fear to negotiate
- Employ elevated, but not grandiose, language. La idea es “elevar la vista” de los oyentes, hacerlos pensar en cosas inalcanzables y luego decirles que las podemos conseguir (lo utilizo Kennedy en el discurso: “We choose to go to the moon”)
- Substantive ideas are the most important part of any speech. Si no tienes ideas, el discurso fracasará por muy bien escrito que esté.

Los corruptos desprestigian la política

Les dejo un artículo que Ignacio Sotelo, catedrático de sociología, publicó en el diario “El País” el pasado 29 de octubre. Lleva por título “El descrédito de la política”.

“Uno de los síntomas más preocupantes del estado actual de las democracias es el creciente desprestigio de los políticos, a los que se les considera tan ineptos como corruptos. De poco sirve escudarse en que no todos los políticos son iguales, una obviedad manifiesta, ni advertir de las fatales consecuencias para la estabilidad del orden político establecido, una amenaza que al menos tiene la virtud de mostrar lo hondo que esta opinión ha calado.

Empero, lo más grave de la situación radica en que la clase política esté poco dispuesta y menos capacitada, no ya para enfrentarse, sino ni siquiera para detectar las causas de este desprestigio, cuyas perversas secuelas, por otro lado, a nadie se le ocultan. La mala fama de los políticos, que deteriora ya las instituciones, hunde sus raíces en dos malformaciones propias de las democracias contemporáneas: las competencias del Parlamento en buena parte las ejercen los partidos, y éstos no respetan la democracia interna.

Y de ambas, los ganadores, pero también los perdedores, son los políticos, presos de una aporía de la que no pueden librarse. Su legitimidad proviene de representar al conjunto de los ciudadanos, cuya voluntad soberana expresa el Parlamento; pero, los que deberían actuar según los dictados de su conciencia, según reza la Constitución, poco pueden hacer en este sentido. No sólo los reglamentos regulan el comportamiento de los grupos parlamentarios, sin dejar apenas resquicio para una actuación individual responsable, sino que se trata a los parlamentarios como si hubieran recibido un mandato imperativo que restringe casi por completo su libertad, máxime si en las próximas elecciones pretenden mantenerse en las listas.

El mayor acto de libertad individual que le queda al parlamentario es abandonar el grupo en cuya lista ha sido elegido, una decisión que, no importa cómo la justifique, la opinión pública y los partidos consecuentemente la rechazan por no encajar en el sistema de listas cerradas y bloqueadas, pero sin preguntarse si el principio constitucional de actuar según la propia conciencia no fuese tal vez incompatible con la elección en listas cerradas. Nadie accede al Parlamento por méritos propios -aunque algunos, o muchos, puedan tenerlos-, sino por la voluntad de aquellos que los colocan en la lista en un puesto de salida.

Algunas consecuencias graves, que permanecen en una discreta penumbra, se derivan de este modelo electoral. Una vez que dada la complejidad de las sociedades modernas, el Parlamento no parece el instrumento adecuado para legislar y controlar al Ejecutivo, es perfectamente coherente el que se impida el acceso a los que pretendan responder ante su conciencia.

Probablemente, un Parlamento de personas libres,elegidas en virtud de su cualificación y con un apoyo popular individualizado, resultaría ingobernable. Pero ante uno de autómatas, la gente no se libra de la impresión de que se obtendría el mismo resultado, y sobre todo sería más barato, si quedase reducido a las cabezas de grupo, aduciendo cada uno el número de escaños con que cuenta.

Antes de ocupar la secretaría general del partido, en sus muchos años de parlamentario, como la mayor parte de sus colegas, el señor Rodríguez Zapatero no tuvo la menor oportunidad de darse a conocer. Aunque se supone una mayor legitimidad democrática en el representante de la nación que en el que asciende en la jerarquía del partido, únicamente se logra una cierta visibilidad cuando se llega a la cúspide de la organización. La parte más dura, y la decisiva, en la vida de un político se realiza con la mayor opacidad de puertas adentro. Se puede llegar al poder sin haber tenido apenas contacto con el país real y desconociendo por completo lo que ocurre fuera de nuestras fronteras. A veces ni siquiera se guardan las formas, y el jefe nombra directamente a su sucesor, el "dedazo" que dicen los mexicanos, que practicó tanto González con Almunia, como Aznar con Rajoy.

El que el Parlamento ya no sirva de plataforma para seleccionar a los líderes explica que el debate político, salvo en ocasiones excepcionales, se haya trasladado a los medios. Algunos comentaristas, tertulianos o columnistas, son más conocidos e influyentes que la mayor parte de los parlamentarios. Agazapados en sus escaños y callados como muertos ante escándalos de los que todos hablan, menos ellos, terminan por tragar todo lo que les echen ¿Saben de algún político del PP que se haya posicionado ante las noticias escalofriantes que a diario nos proporcionan los periódicos? En conversaciones privadas, y algunos más privilegiados en los medios, todos expresamos una opinión, menos la inmensa mayoría de los políticos, que se han convertido en los únicos ciudadanos a los que parece que no les concierne nada de lo que sucede.

Callar por miedo a los altos costos personales que habría que pagar si se cumpliera con esta obligación implica un tipo de corrupción que el derecho penal no castiga, pero que fomenta el que se expandan otras formas punibles. Una clase política, dispuesta a asumir sin el menor filtro crítico todo lo que dicte la cúpula, ampara la corrupción, al fomentar el marco de silencio que necesita para reproducirse. Cuando se ha renunciado a manifestar lo que se piensa, echando por la borda principios y convicciones, la única compensación es asegurarse un beneficio personal.

Los políticos que tenemos son producto de los dos hechos enunciados: pérdida de la centralidad del Parlamento, desplazado a mero instrumento de ratificación de lo decidido fuera de su órbita, y el que en los partidos la democracia interna haya quedado reducida a mínimos. Los políticos son los ganadores de esta situación, en cuanto muchos, si otras hubieren sido las vías de acceso, no habrían llegado a los cargos que ocupan, pero también son los perdedores, porque una vez instalados perciben en su propia carne hasta qué punto les perjudica cualquier intento de sobresalir o tan sólo mostrar alguna ambición. El Parlamento, lejos de ser la plataforma en la que poner de manifiesto la valía personal, se rige por la consigna de que "el que se mueva, no sale en la foto".

El desprestigio creciente de los políticos tiene su fundamento en un sistema de selección y promoción que no favorece a los mejores, aunque algunos de primera hayan sabido acoplarse a las condiciones impuestas, conscientes de que no se puede navegar contra viento y marea. A éstos les favorecería un cambio en las reglas de juego, pero la más pequeña innovación que promoviese una mayor competitividad interna no parece viable, al oponerse con gran tesón la cúspide de los partidos.

Aunque seguirá creciendo el distanciamiento de la población ante los políticos, mientras la participación no baje de un 50% y se mantenga una polarización visceral entre las sedicentes izquierda y derecha que refuerza la cohesión interna; mientras que la política social, gobierne el que gobierne, descienda a un ritmo tolerable y se perfeccionen los canales por los que transcurre la corrupción, de modo que los escándalos se dosifiquen en el tiempo, y sobre todo sigamos con una Ley Electoral tan injusta como poco apropiada para restablecer el prestigio de los políticos, me temo que los partidos esperarán a que pase el chaparrón y se apacigüen los ánimos, sin emprender nada que pueda disminuir el poder acumulado.

25 octubre, 2009

Las coca colas, españolas

Es un asunto que podría ser baladí, pero no es tan baladí que “en la casa de todos los españoles”, como llama José Bono, al Congreso de los Diputados, se beban coca colas fabricadas en Polonia.

Bono, que es presidente del Congreso, ha decidido pedir a la empresa concesionaria del restaurante que las coca colas se han de fabricación española y que se ayude a las empresas y trabajadores españoles.

El Nóbel de la Paz

Ya ha quedado claro que el primer sorprendido por la concesión del Premio Nóbel de la Paz, es el mismo Obama y todo su entorno; además de todos los que componemos esta aldea global.

Obama, como es lógico en un hombre de sus cabales, ha dicho: “Estoy tan sorprendido, como abrumado por la decisión del Comité noruego. No es un reconocimiento de mis propios logros sino una afirmación del liderazgo estadounidense en nombre de las aspiraciones de los ciudadanos de todos los países. Aceptaré este premio como un llamamiento a la acción para hacer frente a los retos comunes del siglo XXI”.

Ahora que se lo han concedido, lo han maniatado, porque tiene que preservar los valores de ser un Premio Nobel de la Paz. ¿qué es lo que primará: la política de estado o esos altos valores de ser un iluminado para la Paz?

Tony Blair y la presidencia de la Unión Europea

Al señor Blair le gustaría presidir la presidencia de la Unión Europea pero europarlamentarios de Bélgica, Holanda y Luxemburgo han iniciado una declaración escrita en su contra a la que ya se han sumado españoles como Victoria Camps, Rosa Regás, Santos Juliá, Nilalás Sartorius, etc.

Hay un foro de ciudadanos europeístas llamado: Stop Blair.

Veamos Blair, si no has predicado nunca con el ejemplo de ser europeísta, no vengas ahora queriendo ser europeísta para poder ser presidente de todos los europeos.

Los descamisados

Me pregunto si tanto cohecho, tráfico de influencias, falsedad documental es por la toma de poder de tanto descamisado y tanto listillo.

Se necesitan partidos honestos y fiables, que llegado el caso, puedan ser una alternativa seria y responsable.

Me pregunto al igual que la columnista Soledad Gallego, si un político acepta un coche de un aspirante a constructor, no nos asustemos cuando un profesor de universidad aprueba una asignatura a un analfabeto por regalarle un reloj de 20.000 euros o que el médico de un hospital público reciba un viaje espléndido de una empresa farmacéutica.

11 octubre, 2009

Idiosincrasias

((De izquierda a derecha))

- El Canadiense... lo típico: Un poco descolgado e inocente.

- El Norteamericano... emprendedor, con la mirada fija en el horizonte, no se deja distraer.

- El Francés y el Italiano... Mirando ahí donde la espalda pierde su casto nombre !!!

A Napoleón no le gustaban las mujeres políticas

Sophie de Grouchy, conocida por su ingenio y esposa del marqués y filósofo, Nicolás de Condorcet, respondió a Napoleón al criticar éste a las mujeres que se dedicaban a la política:

“Tenéis razón, general, pero en un país donde se les corta la cabeza, es natural que ellas deseen saber por qué”

04 octubre, 2009

G-18 + 2

Cuenten las mujeres que hay y vean la proporcionalidad desproporcionalizada.

Código ético para cargos públicos

Antes del verano se aprobó en la III Conferencia de Alcaldes de Madrid, el “Código Ético de Buen Gobierno” para cargos públicos. Los temas que trata son la transparencia, el antitranfuguismo (miren, Benidorm) y la creación de comisiones de investigación. Los socialista pretenden que sea aprobado en la Asamblea de Madrid para que tenga un carácter jurídico... pero es difícil su aprobación en una Asamblea mayoritariamente popular y alérgica a todo lo que conlleve el concepto ético.

El código de tres páginas en pdf lo pueden leer aquí.

Regalos navideños

Estas navidades las Cortes españolas ahorrarán 254.000 euros al no dar regalos ni a los parlamentarios ni para el personal que trabaja en ellas... Una estupenda idea sería destinar ese dinero a diferentes ONG’s, entre ellas la mía, con proyectos educativos en los países de Sur, una forma de luchar contra la pobreza es ofrecer educación a los desfavorecidos y excluidos.

Si quieren donar, dejen por aquí el comment y ya les digo la ONG.

26 septiembre, 2009

Los consumidores pagamos la crisis

Ya es un hecho, hoy se ha sabido que para el próximo mes de julio del 2010 el IVA pasará del 16% al 18%, dos puntos de una tacada. “Hay que solidarizarse”, dice la ministra de economía. Espero que cuando haya que bajarlo, se solidaricen ellos. Puestos a solidarizarse, podrían quitar las reducciones de IRPF de los sueldos de diputados y senadores.

Al gobierno no le parecía bien un gravamen sobre las rentas de trabajo, se lo tenemos que agradecer, y ha gravado, tímidamente, las rentas de capital.

Pero aquí, está mal decirlo, los pañales, compresas y tampax, inexplicablemente, gravarán con el 18%, lo que supondrá miles de millones de euros a las arcas del bienestar social a costa de las mujeres y los bebés que tienen esas mujeres con sus parejas.

Además, si de lo que se trata es de fomentar el consumo, para que así se produzca más y haya más trabajo; subiendo el 2% a todos los productos, en tiempos de crisis, va en detrimento del consumo. Y digo yo, ¿ no se podría fabricar dinero en el Banco Europeo para todos?

“El País”, ¿independiente?

Como periodista, lectora habitual de "El País" y de otros periódicos, me interesa la polémica ideológica que se ha planteado sobre uno de los periódicos de más tirada en España.

El toque –

Una columna de opinión de Juan Luis Cebrián publicada en “El País”, el pasado 21 de agosto, con motivo del Real Decreto sobre la TDT de pago, que venía a poner fin a que hubiera en España sola una cadena de pago. El artículo se titula “El desatino”, y dice:

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La ideología no es ninguna frontera para la incompetencia. Tampoco para la corrupción. El decreto ley de la TDT de pago supone un uso abusivo, para satisfacer los deseos del mando, de un procedimiento de urgencia.

Una de las señas de identidad del franquismo que parecen no haber periclitado todavía es la tendencia natural en aquella época a dictar decretos, pese al sometimiento absoluto de las Cortes y la consiguiente e inevitable aprobación de cualquier ley que el Gobierno de turno propusiera. Gobernar por decreto era para los españoles que vivieron la Transición Política a la muerte del Caudillo un exponente de la arbitrariedad del mando, en medio de las inequívocas demandas de democracia y de independencia del Legislativo frente al Ejecutivo que la mayoría de los ciudadanos expresaba. Sin embargo, aquella mala costumbre ha pervivido entre nosotros durante más de tres décadas.

La figura del decreto ley es una desviación del principio de separación de poderes que inspiró desde sus orígenes la creación de las democracias, pero muchas de ellas la recogen en sus respectivas constituciones, si bien de manera específicamente tasada. La Constitución española de 1978, en su artículo 86, dice que "en caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán las formas de decretos leyes" y que no podrán afectar a una serie de temas, entre los que destacan los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos.

Pese a semejantes limitaciones, los Gobiernos democráticos, sin distinción de ideologías, han recurrido con abundancia al ejercicio de esta práctica, amparados por una lamentable sentencia del Tribunal Constitucional que en 1983 depositaba en el propio Ejecutivo la responsabilidad de establecer las circunstancias de urgencia y necesidad que justifican una medida concreta de ese género, pues es "una decisión política que sólo al Gobierno -con el control parlamentario- compete".

El caso es que durante los más de 30 años de democracia los Gobiernos han hecho uso y abuso de su facultad de dictar decretos leyes para las cuestiones más variadas. Los frecuentes avisos de eminentes constitucionalistas respecto a los peligros que semejante práctica encierra para el sistema democrático han sido constantemente desoídos, incluso después de que en 2007 el Constitucional emitiera una sentencia en donde establecía que un decreto ley del Gobierno de Aznar (promulgado en 2002) sobre el sistema de protección por desempleo no se atenía a las razones de urgencia requeridas por la Constitución.

Puede entenderse que durante la Transición, los Gobiernos de Suárez y de Felipe González acudieran a esta figura legislativa con más frecuencia de la deseable: se trataba de construir la democracia y de hacerlo de manera efectiva y rápida. Muchas decisiones políticas de capital importancia se tomaron así por decreto, pero el abuso de semejante sistema una vez normalizado el régimen de libertades es, desde cualquier punto de vista, un exceso incompatible con el sedicente talante democrático que pregonan nuestros gobernantes. Hace poco más de un par de años el profesor Marc Carrillo, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Pompeu Fabra, alertaba sobre estas circunstancias en un artículo publicado en EL PAÍS. "Es importante", decía, "que la jurisdicción constitucional (...) fiscalice los límites (...) al ejercicio de la legislación de urgencia (...) Está en juego la división de poderes, porque el Gobierno no puede arrogarse cuando y como quiera funciones que corresponden al Parlamento. Y eso es lo que ocurre cuando (...) el Ejecutivo no justificó razonadamente la situación de extraordinaria y urgente necesidad".

Estas reflexiones, aparentemente teóricas, mucho tienen que ver con el abuso gubernamental perpetrado el pasado 13 de agosto cuando el Gabinete aprobó por decreto ley la implantación del sistema de pago en la Televisión Digital Terrestre. La razón de la urgencia que el decreto exhibe -el impulso a la antenización de los hogares- es tan peregrina que merece incorporarse al museo del arbitrismo de nuestros Gobiernos, ya colmado de ocurrencias como los famosos descodificadores simulcrypt de Arias-Salgado o el regalo de las bombillas de bajo consumo por parte de Sebastián. La ideología no es ninguna frontera para la incompetencia. Tampoco para la corrupción. La sospecha de que la verdadera urgencia para la aprobación del decreto ley es favorecer los intereses de una empresa cuyos propietarios están ligados por lazos de amistad al poder ha sido sugerida incluso por aquellos que han aplaudido la medida. Gobernar para los amigos desdice de la transparencia exigible a cualquiera; hacerlo mediante un procedimiento excepcional supone un motivo más de preocupación para los votantes que creen en la moralidad de las propuestas de los políticos.

Aunque estamos acostumbrados a la inquina de algunos de nuestros competidores, pienso que no está de más hacer una breve aclaración respecto a cuál es la postura en este punto del grupo de comunicación que dirijo (editor, entre otras cosas, de EL PAÍS) y a qué se debe nuestra oposición al decreto ley. Nuestra empresa ha defendido siempre, y continúa haciéndolo, la existencia de la TDT de pago, entre otras cosas porque somos un operador relevante de esta modalidad de televisión que, contra lo que dicen interesada y engañosamente algunos comentaristas, para nada es pasto del monopolio: junto a Digital + existen otras ofertas como las de Ono e Imagenio, amén de un número considerable de cableoperadores, que en su conjunto reúnen más de un millón de abonados y que van a verse afectados muy negativamente por la decisión precipitada e irresponsable del Gobierno. La TDT de pago es, desde luego, una oportunidad más para nuestra empresa, pero estimamos que el panorama audiovisual español ha sido manoseado hasta la obscenidad por este Gobierno mediante medidas parciales y caprichosas. Por eso apoyamos desde el primer momento el anteproyecto de ley audiovisual que el Ejecutivo conoció hace semanas -y que incluye la modalidad de pago para la TDT-, por entender que se trataba de ordenar, por fin, con acierto y oportunidad el sector audiovisual de nuestro país. La nueva chapuza propiciada por el ministro de Industria no conseguirá probablemente ninguno de los objetivos que declara, ni siquiera algunos de los que no hace explícitos, como facilitar la implantación inmediata y fulgurante de una nueva cadena de pago. Pero ha logrado introducir tal ruido en el mercado, tal confusión entre los consumidores, tal desigualdad entre los operadores y tal preocupación entre los fabricantes de equipos que cabe preguntarse por cuáles son las razones verdaderas que el Gobierno y su presidente han tenido para tomar una medida así.

Pues éste es el verdadero meollo de la cuestión, y no la TDT de pago con la que, insisto, mi empresa y yo estamos absolutamente de acuerdo, lo mismo que con la apertura a la competencia, de la que somos fervientes partidarios siempre y cuando se haga de manera transparente y leal. De lo que se trata no es de nada de eso, sino de la utilización arbitraria e inmoral de procedimientos legislativos de urgencia para satisfacer los deseos, las manías y las ensoñaciones del mando. Es la calidad del impulso democrático de nuestros gobernantes lo que está en entredicho, su respeto a la división de poderes. En contra de lo que declarara en su día Alfonso Guerra, Montesquieu no ha muerto, como no sea en los predios de la actual Venezuela y países semejantes, y es obligación de todo demócrata velar por su supervivencia.

Este país tiene una deuda de gratitud con los primeros Gobiernos de la Transición, los de Adolfo Suárez y Felipe González, que lograron implantar y solidificar la democracia. La grandeza de aquellos presidentes, al margen de los errores que cometieran, reside en que fueron capaces de unir al país en un esfuerzo común de solidaridad y construcción del porvenir. Desde que la derecha se echara al monte de la mano de Aznar, sólo asistimos a políticas de división y enfrentamiento, incluso en momentos tan delicados y difíciles como los de la actual crisis económica. Gobernar a golpe de decreto en cuestiones que no son urgentes ni graves, excepcionales o imprevisibles (para utilizar los adjetivos que el profesor Marc Carrillo entiende justificarían una decisión así) es una demostración de desconfianza y recelo frente a la soberanía popular, representada en el Parlamento. Ningún demócrata que se precie de serlo puede pasar por alto semejante desatino.

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El retoque

Un editorial de “El País” del 16 de septiembre de 2009, motiva una columna de la “Defensora del Lector” por la sorpresa de los lectores y lectoras ante ¿un cambio ideológico en “El País”?.

El Editorial, se titula “En la pendiente”, y dice:

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, atraviesa uno de los momentos políticos más difíciles desde su llegada a La Moncloa. Si hasta ahora los electores y los miembros de su propio partido habían pasado por alto los modos presidencialistas exhibidos en el nombramiento del Ejecutivo y en la toma de decisiones, la creciente sensación de que Zapatero actúa con imprevisión y ligereza frente a una de las crisis económicas más graves de la historia está comenzando a pasarle factura. A lo largo del último año, las encuestas muestran el desapego de sectores cada vez más amplios de votantes socialistas, desencantados con los titubeos y las contradicciones en asuntos particularmente sensibles para la izquierda y que el propio Ejecutivo había enarbolado para colocar a la oposición entre la espada y la pared. Entre otros, la memoria histórica, las relaciones entre la Iglesia y el Estado o la política exterior basada en principios éticos.

Gestionar el desgaste no resulta fácil para ningún dirigente político. En el caso de Zapatero, la tarea se complica aún más porque el ascendiente sobre su partido no se basa en la determinación y el acierto a la hora de dirigir un proyecto claramente formulado, sino en prometer (y lograr) victorias electorales a cambio de que se acaten sus criterios cambiantes en función de cada coyuntura. Si, como viene sucediendo desde el principio de la crisis económica, surgen dudas acerca de que esas victorias electorales puedan repetirse, es entonces su peculiar manera de ejercer el liderazgo lo que pierde fundamento y, por tanto, lo que queda en entredicho.

Es seguramente ahí donde habría que buscar una de las principales causas del malestar que empieza a cundir en las filas socialistas; un malestar multiplicado por el hecho de que la actual dirección ha desmantelado los espacios orgánicos en los que debía desarrollarse el debate interno. Los dirigentes socialistas que discrepan del imprevisible contorsionismo desarrollado por el jefe del Ejecutivo no están teniendo, así, otro camino que el silencio resignado o el abandono de la política. En una sola semana, tres ex ministros han dejado su escaño y es previsible que otros lo hagan próximamente. Consciente de esta situación -que, sin embargo, se sigue negando-, Zapatero encara la reunión del comité federal del partido el próximo fin de semana. Es posible que consiga suscitar un cierre de filas en torno a su figura; pero si es a costa de aplazar los debates reales, será un paso en falso.

Como jefe de Gobierno, Zapatero ha querido actuar con los mismos criterios que como jefe de partido. El nombramiento de ministros no ha obedecido a razones políticas identificables, ni su cese. Y una vez en el cargo no se les ha reconocido una competencia exclusiva sobre su departamento, sino que han visto constantemente zapada su labor por las intervenciones de un presidente que los puentea y los desautoriza sin reparar en el coste político e institucional que esta forma de actuar representa para el máximo órgano de dirección política del país. Solbes no es el único que ha sufrido este desgaste, pero sí constituye el caso más grave por la importancia del cargo.

Competencias relevantes como Universidades, claves para el nuevo modelo productivo que proclama el Gobierno, han transitado sin motivos de peso entre varios ministerios, igual que Asuntos Sociales. Los titulares de Industria y de Ciencia se han disputado otras competencias y se han dado hasta codazos en organismos internacionales. Vivienda se creó contra la burbuja inmobiliaria, pero se ha mantenido con los precios de los pisos a la baja. Y, desde el punto de vista formal y contra toda lógica institucional, el propio presidente es responsable de Deportes.

Si el Gobierno que preside Zapatero desea alejarse de la pendiente por la que se está precipitando y asegurar su continuidad, y, lo que es más importante, liderar la recuperación económica y no la marcha hacia el abismo, es preciso un cambio. Pero no sólo de unas políticas que no se sabe bien del todo en qué consisten, sino de una forma de decidirlas y ejecutarlas que está alcanzando unos niveles de confusión sin precedentes, especialmente en asuntos de tanta trascendencia como la lucha contra una crisis que nos acompañará aún mucho tiempo.

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El epílogo -

La Defensora del lector de “El País”, Milagros Pérez, pone los puntos sobre las íes, este domingo, en una columna titulada “El País y Zapatero: una crítica incómoda”. El director del periódico justifica, diciendo que de cambio ideológico nada de nada, que vienen siendo críticos con esta política desde principios del 2008, vamos, que no son nuevas las críticas por el tema de Real Decreto, sino por el “manejo” de este gobierno de la crisis. La Defensora de los lectores, escribe:

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Editorial crítico con el presidente desata un aluvión de interpretaciones sobre las relaciones de PRISA con el Gobierno. El director niega un giro en la línea editorial del diario.

A los diarios les gusta más dar noticias que ser noticia, y si algún día han de ser noticia, lo deseable es serlo por haber dado una gran exclusiva. Me perdonarán los lectores esta digresión inicial, que en realidad no es sino una confesión de incomodidad: el tema que voy a tratar incide sobre un debate público-mediático muy enconado en el que no todo es juego limpio y en cuyo epicentro se ha encontrado EL PAÍS de una manera que puede erosionar su credibilidad. La tormenta comenzó el pasado miércoles, con la publicación en portada de un editorial titulado En la pendiente, en el que se criticaba muy duramente la política del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en materia económica. Este artículo editorial y algunas informaciones recientes han sido interpretados como un viraje en la línea editorial del diario y como una ruptura entre los medios del Grupo PRISA y el presidente del Gobierno.

Que un diario critique la política económica del Ejecutivo no debería ser noticia. Es lo normal en una democracia. Pero a raíz de ese editorial se ha propagado la idea de que esta posición no es fruto del convencimiento, de un análisis independiente y libre de sus periodistas, sino de una estrategia empresarial del Grupo PRISA frente a decisiones del Gobierno que considera lesivas. El pasado 13 de agosto, en plenas vacaciones estivales, un Consejo de Ministros extraordinario aprobó, en contra del criterio del Consejo de Estado, la regulación de la Televisión Digital Terrestre de pago mediante un real decreto ley, instrumento que la Constitución reserva para casos de "extraordinaria y urgente necesidad". El consejero delegado de PRISA, Juan Luis Cebrián, publicó el día 21 de agosto un artículo titulado Un desatino en el que afirmaba que ese procedimiento constituía un abuso de poder. Cebrián no se oponía a la regulación de la TDT de pago, sino al procedimiento empleado, por considerar que favorecía a otro operador, Mediapro, con el que PRISA mantiene un largo litigio por los derechos del fútbol.

Que el máximo ejecutivo de un operador privado defienda sus intereses no debería ser tampoco noticia. Tiene todo el derecho a hacerlo. Pero la coincidencia entre la polémica sobre la TDT y la publicación del editorial crítico con el Gobierno ha propiciado que se instale en la opinión pública una sospecha que también ha hecho mella en los lectores. Algunos, como Joaquín Gasca Gil, J. M. Sala Franco, José Luis García Lorenzo o Pablo Requejo, se han dirigido a la Defensora para pedir explicaciones. Otros, como Javier Muñoz Álvarez, Enrique Casanova o Mariano García Pechuan, para comunicar, dolidos, que han dejado de serlo. Se consideran traicionados.

No forma parte de las atribuciones de la Defensora cuestionar la línea editorial del diario. Pero en la medida en que este editorial ha causado inquietud en algunos lectores y claro enfado en otros, le he pedido al director, Javier Moreno, que responda a sus inquietudes. Lo ha hecho extensamente, cosa que, dada la importancia del asunto, agradezco.

"No es cierto que se haya producido un viraje. La línea editorial de EL PAÍS no ha dado un giro de 180 grados a raíz de la aprobación de la TDT de pago a mediados de agosto. Ése es un relato que no encaja con los datos, que son siempre más tozudos que las opiniones. Y en este caso, los datos están a disposición de todos, en la hemeroteca del periódico, accesible a los lectores en elpais.com. Difícilmente un lector atento, que haya seguido con interés la cobertura de la crisis económica en EL PAÍS, habrá pasado por alto alguno de los titulares y editoriales que no encajan con la polémica que se trata de establecer, en mi opinión artificialmente".

"Sin ánimo de ser exhaustivo, citaré sólo tres: la primera que recuerdo fue el 4 de enero de 2008. Ese día EL PAÍS tituló a cuatro columnas en primera página: La economía acosa a los socialistas a sólo dos meses de las elecciones. El 25 de marzo pasado, también abriendo el periódico y a cinco columnas (lo máximo que permite el diseño), titulamos: El paro desborda al Gobierno a propósito de la cifra de paro conocida el día anterior, que por primera vez superaba los cuatro millones de desempleados; acompañaba a la información un editorial (Estado de alarma) que arrancaba en la primera página y en cuya primera frase se decía que la gestión del Ejecutivo en esta materia era "un rotundo fracaso". El 3 de agosto de 2008, el titular de la portada del suplemento Negocios tenía sólo tres palabras: Suspenso al Gobierno".

"No es ningún secreto que la decisión del Gobierno sobre la TDT ha merecido las críticas de EL PAÍS. También Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA, editora del periódico, ha expresado su opinión negativa (y por tanto la de la empresa) en un artículo de opinión el pasado agosto. Así que resulta también difícil de sostener que el diario maneja una agenda oculta a sus lectores. ¿Resultan más duras, por emplear un calificativo usado por algunos de ellos, las informaciones y editoriales sobre Zapatero y la crisis a la vuelta del verano? Sin duda.

¿Responde esto a un deterioro objetivo y cuantificable de la situación económica (paro, déficit, titubeos sobre el alza de impuestos)? Sí, también sin duda. ¿Supone un giro copernicano (donde antes apoyábamos sin fisura ahora atacamos sin fundamento)? Rotundamente no, según los datos a disposición de todos en la hemeroteca. ¿Alguna de las informaciones objeto de la polémica son falsas o utilizan torticeramente los datos en los que se basa la información para engañar al lector? Nadie, ni siquiera los lectores más críticos, utiliza este argumento. EL PAÍS y el Grupo PRISA pueden juzgar con dureza una decisión concreta del Gobierno, pero ello no va a cambiar la cobertura general, ni en un sentido ni en otro. ¿Aceptarían los lectores a partir de ahora una visión más "amable" de la crisis que azota España sólo para evitar suspicacias? ¿Sería esto compatible con la misión y la obligación de un periódico independiente como EL PAÍS?".

"Finalmente, unas palabras en defensa del periodismo y de la dignidad de la Redacción y de todos los profesionales que hacen posible EL PAÍS. Yo soy el director y como tal, responsable último de sus informaciones y de la línea editorial, que se debate ampliamente en los consejos editoriales. Pero en este diario nadie escribe al dictado. Y algunos de los mecanismos de control que aseguran la calidad a los lectores (el Comité Profesional o la Defensora del Lector, que me ha pedido estas explicaciones) aún buscan parangón en el resto de la prensa española". Ésta es la explicación del director. Lo pernicioso de una situación como ésta es que ninguna decisión se libra de las suspicacias. Si un editorial es crítico, será interpretado como una presión o una venganza; si no lo es, como una concesión que espera recompensa. La frase con la que termina Ignacio Carbó del Moral su escrito a la Defensora me ha llevado a una reflexión que requería mucho más espacio. "Lamentablemente", dice, "sus únicos intereses no son mejores que los de cualquier otra empresa cuyo objetivo son las ganancias por encima de otros aspectos. Malos tiempos para el país y para EL PAÍS".

Cuando la sospecha se instaura en el ecosistema mediático, no sólo afecta a la credibilidad del medio que está bajo escrutinio, sino a la del periodismo en general. Y crea desafección. Alimenta un discurso según el cual, parece normal que un Gobierno, del signo que sea, quiera tener medios afines y utilice para ello los resortes del poder; y también, que los operadores respondan a este juego utilizando su influencia para defender sus intereses empresariales. El resultado de este discurso es una idea de efectos letales: la de que todos son iguales, los gobiernos y los medios. Demostrar lo contrario es, pues, un imperativo democrático.

20 septiembre, 2009

El capitán Zapatero

El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, dixit, en el Comité Federal del PSOE, de este fin de semana:

"No abandonamos al capitán en la tormenta y podríamos plantear matices, pero como desde fuera se amenaza al capitán, pues apoyo sin matices".

Puro silogismo...