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06 agosto, 2017

La política y las mujeres

Datos del Instituto de la Mujer con infografias del El Mundo. 





Más información en este enlace:
http://www.elmundo.es/espana/verano/2017/07/30/5978c253e5fdeaf8078b45bb.html

19 junio, 2016

Parlamentos y mujeres

  • Ruanda, Bolivia y Cuba, los países con más representación femenina en sus cámaras legislativas. 
  • España, con un 40% de escaños ocupados por mujeres, es el cuarto país europeo con más parlamentarias, sólo por detrás de Suecia, Finlandia e Islandia. Omán.
  • Kuwait, las Islas Salomón, Papúa Nueva Guinea y el Líbano, los lugares con menos mujeres en las cámaras.


Tenéis toda la información en The Independent

http://indy100.independent.co.uk/article/the-countries-with-the-highest-proportion-of-women-in-parliament--WJ5QAHMeEW 

12 junio, 2016

Vamos avanzando...

Hillary Clinton será la primera candidata a la presidencia de Estados Unidos en 240 años de historia democrática.


07 enero, 2016

Representación parlamentaria de las mujeres

El avance de las mujeres en política me parece lento. 


12 diciembre, 2015

Las mujeres y el voto

Parece impensable que a estas alturas con este mundo tan tecnologizado todavía haya países que no contemplan el voto femenino.

En una información del país titulada "Las saudíes se estrenan como electoras y candidatas", me entero que en Arabia Saudí se celebran los primeros comicios en los que se permite la participación de las mujeres como electoras y candidatas, mujeres que son todavía sometidas de por vida a la tutela del padre o marido.

Nueva Zelanda fue el primer país del mundo en reconocer el voto femenino en 1893; el primero de Europa fue Finlandia, en 1906.

En país tan democrático como EEUU lo consiguieron en 1920 y en el Reino Unido en 1928, pero antes sí pudieron votar las mujeres en Canadá, Alemania y la Unión Soviética.

En España el sufragio universal fue en 1931 y Lichtenstein en 1984 fue el último país europeo donde las mujeres votaron,



Tenéis toda la información en este enlace:
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/12/09/actualidad/1449688188_704404.html 

19 noviembre, 2011

Mujeres en las candidaturas electorales

El PP ha colocado a 15 mujeres en cabeza, dos más que las trece que situó en 2008. Y en el caso del Psoe, son 19 las mujeres las que encabezan candidaturas, siete más que en 2008.

En las elecciones de 2008 fueron elegidas 73 mujeres en las candidaturas del PSOE (43 por ciento). Ahora, con un descenso previsible de votos y el orden en el que van, podrían pasar a 38 o 40 sobre una proyección total de diputados que bajaría de los 169 existentes a solo 125. Los hombres diputados son ahora 96 (57 por ciento) y serían tras el 20-N, con esos cálculos, 87. Es decir, perderían solo un 10 por ciento de escaños.

03 octubre, 2011

La paridad en las listas electorales

La ley de Igualdad impone presencias equilibradas entre mujeres y hombres en las listas electorales

Dentro de unos meses hemos de ir a votar para elegir a quienes, durante los próximos cuatro años nos representarán en el gobierno de la nación y en las cámaras parlamentarias.

La ley de Igualdad impone presencias equilibradas entre mujeres y hombres en las listas electorales y ese criterio, en sí mismo ya fue un avance y conlleva una garantía de presencia mínima de mujeres y no aleatoria como ocurría antes, y espero que se cumpla la paridad. Ya empieza el revuelo de quiénes deben figurar en esas listas.

13 septiembre, 2010

Dos ejecutivas a la política en EEUU

Republicanos y demócratas escogen en estos días sus candidatos para las elecciones de noviembre, en las que se renueva, como cada dos años, la totalidad de la Cámara de Representantes, un tercio de los senadores y varias administraciones.

En las primarias de California las que han ganado has sido dos empresarias de Silicon Valley: Mat Whitman, ex consejera delegada de eBay que optará a suceder por el partido republicano a Schwarzenegger que no se presenta a la reelección. Y la otra es Carly Fiorina, ex directiva de Hewlett Packard, que en noviembre opta al escaño de la demócrata por el senado Barbara Boxer.

Ambas empresarias se han gastado sus dineros en sus respectivas campañas.

11 octubre, 2009

A Napoleón no le gustaban las mujeres políticas

Sophie de Grouchy, conocida por su ingenio y esposa del marqués y filósofo, Nicolás de Condorcet, respondió a Napoleón al criticar éste a las mujeres que se dedicaban a la política:

“Tenéis razón, general, pero en un país donde se les corta la cabeza, es natural que ellas deseen saber por qué”

04 octubre, 2009

G-18 + 2

Cuenten las mujeres que hay y vean la proporcionalidad desproporcionalizada.

12 junio, 2009

La agenda de género en los parlamentos de América Latina y el Caribe

Unas 100 parlamentarias, latinoamericanas y españolas, se van a reunir en Madrid, entre el 15 y 16 de junio, para debatir sobre la participación política de las mujeres y la construcción de una agenda de género en los parlamentos.

30 mayo, 2009

La mujer en la política

En política, no es lo mismo ser mujer que ser mujer y feminista. La actitud no es la misma.

04 abril, 2009

¿Paridad? ¿Qué paridad?

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La foto de familia de los dirigentes del G-20 en la recepción que dio Isabel II en el Palacio de Buckingham.

Las Constituyentes

El Consorcio del Bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812 ha producido un documental de unos once minutos que narra el panorama que se encontraron las mujeres parlamentarias al llegar a las cámaras legislativas de 1978: 21 mujeres en el Congreso y 6 en el Senado, vendrían a representar la incorporación de las mujeres como ciudadanas con plenos derechos.

La futura mujer presidenta de los USA

Les dejo una columna en el “The New York Times”, escrita por Kate Zernike, titulada “Dura, casada, pos-feminista: podría muy bien ser presidenta”, en el que concluye que los EEUU tendrán que esperar varias generaciones para que se presente una mujer a su presidencia dado que, hoy por hoy, con los medios de comunicación en contra y la sociedad que no está preparada, las mujeres políticas arriesgan demasiado:

“¿Si no es Ella, quién, sino?

La senadora Hillary Rodham Clinton podría convertirse o no en la primera presidenta de Estados
Unidos, pero si el destino y los votantes le niegan este papel, seguramente otra mujer lo desempeñará. Esa mujer procederá del sur, o del oeste del Misisipí. Será una demócrata que haya ganado en un Estado conservador, o una republicana salida del sector privado para presentarse a gobernadora.

Tendrá experiencia como ejecutiva, y habrá servido en un puesto como el de fiscal general, donde habrá demostrado ser "una luchadora" (pero comprensiva, por supuesto). Será suficientemente joven como para entrar en la categoría de posfeminista (del mismo modo que el senador Barack Obama se ha presentado a sí mismo como posracial), sin el lastre de las batallas del pasado. Estará casada y tendrá hijos, pero no hijos pequeños. Pondrá el énfasis en su experiencia y, sí, llevará traje pantalón.

Ah, y es posible que no exista.

Pero éste es el retrato de la Señora presidenta que hacen estrategas políticos y buscadores de talentos, políticos y los que estudian a la mujer en el mundo de la política.

Se basa tanto en las lecciones que se desprenden de la candidatura de Clinton como en las verdades perdurables de la política y en el número y variedad de mujeres que salpican el paisaje del liderazgo.

Sin embargo, cuando se les pide que nombren a una posible primera presidenta, hasta los estrategas políticos más agudos contestan que no se les ocurre ninguna.

Como señala Susan Carroll, profesora del Centro de Mujeres y Política Estadounidenses de la Universidad de Rutgers, "es más fácil asimilar el concepto que hablar de nombres".

Ciertamente, los números lo permiten. Las mujeres componen la cuarta parte de las legislaturas
estatales y de los organismos ejecutivos electos en los Estados, y el 16% de la Cámara de Representantes. Hay ocho gobernadoras y un máximo histórico de 16 senadoras.

Y las encuestas dan a entender que el país está dispuesto a elegir a una mujer, aunque no tanto
como muchos podrían esperar. En diciembre, en una encuesta de Gallup, el 86% de los
estadounidenses contestaba que votaría a una candidata capacitada para el cargo. El 93%
respondía lo mismo en el caso de que el candidato fuera negro y estuviera capacitado; el 93% en el de un candidato católico; y el 91% en el de un candidato judío.

Hillary Clinton ha refutado con sensatez las suposiciones de que una mujer no sería capaz de recaudar dinero, o de que las mujeres no serían donantes (proporcionan aproximadamente la mitad de sus fondos). Y ha hecho que la idea de presentarse a la presidencia entre dentro de las posibilidades de la mujer.

Pero la primera presidenta probablemente no será uno de los nombres establecidos en Washington. Muchos han aprendido de Obama que uno puede salir de la nada (hace cuatro años, era un legislador estatal poco conocido).

"El ambiente es tan tóxico, que se ha llegado a un punto en el que la experiencia política puede ser negativa", comenta Nelson Warfield, asesor de medios republicano.

Se dice, por ejemplo, que a Meg Whitman, ex consejera delegada de eBay que ha recaudado muchos fondos para el senador John McCain, le interesa presentarse a gobernadora de California, lo cual la convertiría el;luna candidata natural a la presidencia. (El de Carly Fiorina, ex consejera delegada de Hewlett-Packardque asesora a McCain, es otro de los nombres que se mencionan comoposibles ejecutivas convertidas en candidatas, aunque no se cree que pretenda presentarse).

De manera casi unánime, los expertos señalan que la mujer que lo consiga procederá de una generación más joven que Clinton, que prometa, como lo ha hecho Obama, pasar a una era posterior a la de la generación de la explosión demográfica, superar la vieja política de
identidad.

Pero a muchas mujeres, independientemente de que apoyen o no a Clinton, la larga campaña de
las primarias les ha dejado una pregunta: ¿por qué va a querer una mujer presentarse? Muchas
se sienten descorazonadas por lo que consideran una predisposición contra Hillary Clinton en los
medios de comunicación.

"¿Quién se atrevería a presentarse?", pregunta Karen O'Connor, directora del Instituto de Mujeres y Política en la American University. "Los medios se unen contra ti, y si para empezar tienes el problema del dinero, ¿por qué iba alguien a meter a la familia en todo esto? ¿Por qué querría pasar alguien por todo esto?" Por esta razón, dice, no espera que haya una candidata pronto. "Creo que tendrán que pasar varias generaciones".

18 octubre, 2008

Políticas estadounidenses, victimas del sexismo mediático


Hillary Clinton y Sarah Palin, serían víctimas de ese sexismo mediático que presenta a las mujeres políticas como figuras de poca autoridad.

La cobertura informativa de la actual campaña electoral norteamericana ha dejado patente el sexismo de los medios de comunicación. Así lo manifestó Susan J. Carroll, catedrática de Ciencias Políticas y de Estudios de Género de la Universidad Rutgers, de EEUU, en un coloquio organizado por el Instituto Internacional.

En este debate sobre “Mujeres en Política y medios de comunicación” participó Mª Rosa Berganza, profesora de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos, que planteó si es sexista o igualitario el discurso mediático sobre las mujeres que ocupan cargos políticos en nuestro país.

En su intervención, Susan J. Carroll se centró en analizar el tratamiento informativo que han recibido las dos mujeres protagonistas en las elecciones norteamericanas, Hillary Clinton y Sarah Palin. De la primera dijo que ha sufrido varios incidentes sexistas de los que los medios no se hicieron eco, como fue el comentario de una de las personas asistentes a un acto de su campaña como precandidata demócrata a la Presidencia de EEUU: Plancha mis camisas.

“Este mantra neanderthal recibió muy poca cobertura. Si hubiera tenido un tinte racial habría saltado a las primeras páginas. En las Primarias el racismo fue noticia; en cambio, no lo fue el sexismo dirigido contra Clinton”, comentó la profesora americana, que considera que la prensa de su país ha mostrado una preferencia clara por Obama en una proporción de 9 de cada 10. “Desde los medios se llegó a decir que Hillary había sido elegida candidata a la Presidencia, no por méritos propios, sino porque su marido le fue infiel”.

Carroll habló también del tratamiento sexista que se la ha dado a Sarah Palin, a la que se ha atacado con argumentos más básicos. Ha recibido calificativos como sexy y “mujer cañón”; se la ha criticado por sus ordinarias gafas, por su ropa sin pretensión, por su peinado, por tener una hija de 17 años embarazada. Los periodistas han recordado su pasado como ganadora de concursos de belleza y le han reprochado su escaso rodaje en Política más allá del Estado de Alaska. “Se le ha tratado de forma distinta que a un hombre. A Obama no se le ha criticado tanto su falta de experiencia”.

En esta contienda la aspirante republicana a la vicepresidencia ha salido peor parada que Clinton porque ésta conocía los estereotipos con los que se mueve la sociedad americana: la mujer tiene menos capacidad de ejercer un cargo público y no tiene preparación para estar al frente de las Fuerzas Armadas. “Por eso eligió su experiencia como el punto de atención de la campaña. Palin, en cambio, no conocía estos estereotipos y no tuvo estrategias para enfrentarlos”.

Las políticas son primero mujeres

En nuestro país la situación no es muy distinta, como expuso la investigadora y profesora de la Universidad Rey Juan Carlos, María Rosa Berganza, en su conferencia El discurso mediático sobre las mujeres políticas en España: ¿sexista o igualitario?.
“El trato que se da a las mujeres en los medios de comunicación es diferente que el que reciben sus homólogos políticos. Es diferente y negativo. Hay una excesiva familiaridad en el trato que se les da y con ello se proyectan figuras de poca autoridad”, afirmó Berganza y puso como ejemplos los nombres que se han utilizado en prensa: ’Espe’ para aludir a Esperanza Aguirre, y ’Trini’, o “la Trini”, para referirse a Trinidad Jiménez. “A los hombres no se les llama por su nombre de pila”, agregó.

Otra de las ideas que apuntó es que en el discurso mediático “las mujeres políticas son, primero mujeres y luego políticas”. La cobertura de la información en la que son protagonistas presta más atención a su vida personal, su rol de madre, su edad, su pareja, cómo concilia trabajo y familia, y tiene mucho interés su vestimenta y su apariencia física, aún tratándose de información política y de prensa de calidad.

Con todo este enfoque del tratamiento informativo se consigue “restar autoridad” a las mujeres que ocupan cargos políticos, concluyó María Rosa Berganza.

05 octubre, 2008

Primera mujer presidenta de la Federación de la Prensa Española

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Conocí a Magis Iglesias cuando yo estaba en el Congreso de los Diputados. Es una mujer discreta y trabajadora. Le deseo felices iniciativas y el colegio de periodistas, ya! Qué conociéndola, seguro que trabajará en ello.

Sus primeras palabras en el cargo han sido que le preocupa la superficialidad con que los periodistas se aproximan a los hechos: “El periodismo, tiene que basarse en hechos, y no en opiniones, y cada día nos importan más las opiniones que los hechos”. Claro, estamos, para bien o para mal, en la época del llamado periodismo de declaraciones.

06 junio, 2008

Hillary, el sexo y el techo de cristal

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Jodi Kantor, columnista del “The New York Times” escribe un artículo en ese mismo diario titulado “El sexo sigue suscitando controversia” en el que diserta sobre la importancia de la candidatura de Hillary a la presidencia de los EEUU porque abre camino a otras mujeres:

Con cada día que pasa, parece un poco menos probable que el próximo presidente de Estados Unidos lleve falda, o un divertido, pero nunca ridículo, traje pantalón.

La senadora Hillary Rodham Clinton se encuentra ahora en lo que la mayoría coincide que son los últimos estertores de su envite por la candidatura demócrata a la presidencia. Usando sus propias palabras, se presentaba "para romper el más alto y más duro techo de cristal" de la vida estadounidense, y ahora la presidencia, o al menos una candidatura que parecía estar esperando a que ella la reclamase, se le va de las manos.

La prácticamente segura derrota de Hillary Clinton, que es probable que quede zanjada en una o dos semanas, nos obligará a recapitular sobre lo que su candidatura ha representado para las mujeres: un triunfo histórico, aunque incompleto, o un deprimente recordatorio de por qué tan pocas aspiran a ese alto cargo en el primer lugar.

Las respuestas tienen consecuencias políticas inmediatas. Si muchas de las legiones de seguidoras de Hillary Clinton creen que la discriminación sexual tiene la culpa de su fracaso, ¿con cuántas ganas apoyarán al senador Barack Obama, el hombre que la derrotó?

"Las mujeres creían que había llegado su momento, y que se lo han robado", explica Marilu Sochor, agente inmobiliaria de 48 años de Columbus, Ohio, y partidaria de Hillary. "El sexismo ha desempeñado un papel muy importante en la carrera".

No todo el mundo está de acuerdo. "Cuando la gente mire el arco de la campaña, verá que, a fin de cuentas, el que fuera mujer no ha sido un obstáculo, sino en todo caso, una ayuda", sostiene la historiadora presidencial Doris Kearns Goodwin.

La campaña de Clinton se tambalea, añade, debido a "temas estratégicos, tácticos, que no tienen nada que ver con que sea mujer". Como ex primera dama cuya carrera política se desarrolló a partir de la de su marido, Hillary Clinton ha sido siempre un imperfecto caso de prueba sobre los logros de las mujeres. "Una esposa", la definía Elaine Kamarck, profesora de Gobierno de la Universidad de Harvard y seguidora de Hillary.

No obstante, muchos reconocen el mérito de Hillary Clinton por haber establecido un nuevo hito sobre lo que puede conseguir una mujer en una campaña: recaudar cerca de 170millones de dólares; obtener con frecuencia críticas más favorables en los debates que sus rivales masculinos; congregar en torno suyo a mujeres mayores; y convencer a hombres blancos del electorado que ni se nos pasaba por la cabeza que fueran a poyarla.

"Ha llevado la candidatura de una mujer a un nivel completamente distinto de cuando yo me presenté," asegura Geraldine Ferraro, partidaria de Clinton y la primera mujer que se presentó como candidata a la vicepresidencia por uno de los principales partidos, comparando su fugaz periodo como candidata en 1984 con la carrera de más de 17 mesesy aún activa de Hillary Clinton.

Doris Keane Goodwin y otros opinan que Hillary Clinton ha sido capaz de transformar el sexismo al que se ha enfrentado en un reguero de votos y donaciones, alargando la vida de una candidatura que sufrió un duro golpe en los caucuses de Iowa.

Como muchas otras mujeres, se ha visto interrumpida durante sus intervenciones.(en Nueva Hampshire hubo hombres que le gritaron que les planchara la camisa) y ha tenido que escuchar todo tipo de epítetos. ("¿Cómo ganamos a esta perra? ",le preguntaron al senador John McCain en un mitin de campaña).

Pero puede que la reacción haya sido más fuerte que el daño sufrido. Después de que Hillary Clinton fuera criticada por empañar la campaña electoral, ganó las primarias de Nueva Hampshire y atrajo una oleada de donaciones.

Janet Napolitano, gobernadora demócrata por Arizona, dice que ahora el mundo es distinto, especialmente el mundo político, gracias en parte a Hillary Clinton.

"No he oído decir a nadie que no pueda ser elegid¡:¡por ser mujer", sostiene Napolitano, que apoya a Barack Obamay que como muchos de sus partidarios ha visto menos sexismo en la carrera que los seguidores de Hillary Clinton. "Esalgo que nunca habíamos visto en la politica estadounidense".

Pero otros están cada vez más convencidos de que la competición ha sido injusta.

Los seguidores de Clinton señalan que los desaires han sido constantes: la obsesión con su vestuario, incluso con su escote; las insistentes críticas acerca de su voz chillona; los llamamientos a que abandonara la carrera; y sobre todo, los expertos (varones) de los medios de comunicación que, según ellos, se han mostrado invariablemente más duros con ella que con Obama.

Incluso hay quien acusa a Obama de chovinismo, y hablan de la vez en que dijo que Clinton era “pasablemente agradable”.

Nancy Wait, trabajadora social de 55 años en Columbia, Indiana, señala que Obama está menos capacitado que Clinton y tacha de condescendientes sus recientes comentarios acerca de que Hillary podía seguir haciendo campaña todo el tiempo que gustase. Wait está "total y absolutamente" segura de que no votaría por él en otoño.

Cynthia Ruccia, de 55 años, directora de ventas de los cosméticos Maria Kay en Columbus, Ohio, está organizando el grupo "Las partidarias de Hillary Clinton también cuentan", formado sobre todo por mujeres de Estados "bisagra" que piensan hacer campaña en contra de Obama en noviembre

“A nosotras las mujeres, el grupo más fiel del electorado, se nos está diciendo que nos sentemos, que mantengamos la boca cerrada y que nos vayamos a la parte de atrás del autobús”, se lamenta.

Muchas mujeres afirman con pesar que la campaña de Clinton no ha inspirado una conversación profunda o matizada entre hombres y mujeres, sino tan sólo las típicas batallas de la guerra de sexos que consisten en mofas por parte de los hombres y respuestas airadas por parte de las partidarias de la senadora.

Barack Obama, que ha procurado restar importancia al papel de la raza en su candidatura, desató una especie de debate nacional sobre el tema, pero Hillary Clinton, que ha hecho de su condición de mujer una parte explícita de su candidatura, parecía no estar por la labor o no ser capaz de hablar sinceramente sobre el tema del sexo.

Sin embargo, el debate que Hillary Clinton ha estimulado entre las mujeres ha sido más nuevo y sorprendente. Su candidatura ha dividido a las demócratas, por no hablar de las feministas más destacadas.

La brecha seguía una pauta básicamente generacional, y separaba a las mujeres de más edad que habían emprendido sus propias batallas y que se mostraban más solidarias, de otras más j6venes que sostenían que el hecho de votar por un candidato varón en lugar de a una mujer era en sí mismo una señal de progreso y confianza.

"La contribuci6n más importante que ha hecho es demostrar que da igual que un candidato sea hombre o mujer”, sostiene John Scott, historiador del Instituto de Estudios Avanzados.

“A los candidatos hay que juzgarlos por su carácter, no por su sexo”, afirma.

La presencia de las mujeres en los Parlamentos españoles

Según expone un informe de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, titulado “Las Mujeres y la toma de decisión”, la presencia de las mujeres en el gobierno de nuestras Comunidades Autónomas es cada vez más importante, alcanzando en la actualidad una media del 40,8%.

Las Comunidades Autónomas de Andalucía (55%), Extremadura (55%) y Castilla La Mancha (50%) son las que disponen de más mujeres al frente de sus consejerías. En el lado opuesto se encuentran comunidades como La Rioja en las que solo figuran dos consejeras.

Aunque todavía no podemos hablar de paridad, debemos reconocer que las cifras son optimistas. En Parlamentos autonómicos como el de Baleares (54% de mujeres), País Vasco (53%) y Castilla La Mancha (51%), incluso superan al número de hombres. Como ejemplo más reciente, el pasado 3 de abril Andalucía estrenaba el Parlamento con el mayor número de mujeres de su historia, 50 mujeres entre 109 escaños.

Por otra parte, casi la mitad de las Asambleas Autonómicas españolas están presididas por mujeres (45%).

17 mayo, 2008

Hillary, no way

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Una encuesta realizada a electores demócratas, es decir del propio partido de la candidata, en un más de un 60% dicen que Hillary será derrotada porque proyecta una imagen artificial, calculadora y algo maquiavélica. Dice también que una de las razones que podría explicar su fracaso es su arrogancia de ganadora.

Artificial, calculadora, maquiavélica y arrogante, adjetivos todos ellos que, en mayor o menor medida, podemos encontrar en cualquier líder político, miremos a Bush, Aznar, Sarkozy, Chávez, Blair, Chirac, Putin, Schröder... por citar unos cuántos que, según se mire, tienen, unos más que otros de arrogantes o maquiavélicos, artificiales o calculadores.

No sé, se podría decir que es poco eficaz, una incompetente, que está poco preparada intelectualmente y que no tiene experiencia ninguna...

Sospecho que la sociedad norteamericana no está preparada para tener a una mujer sentada en el despacho oval, aunque ya me gustaría a mí.

Las encuestas revelan que hasta las propias mujeres están en contra de que sea una mujer la que gobierne el país. Así, un 35% de mujeres se mostraría contraria a ver una mujer en la Casa Blanca, frente al 64% de los hombres.