30 enero, 2007

Los “tomates” del Presidente del Banco Mundial

Estos líderes tan ocupados que ni siquiera tienen tiempo para comprar calcetines... La visita de ayer a una mezquita de Turquía de Paul Wolfowitz, el todopoderoso del Banco Mundial, desenmascaró, él no, sus calcetines cantaron por sí solos y sin recato, dos grandes tomates que dejaba al aire sendos deditos gordos del pie.

Qué descuidos... y qué imagen para el Banco Mundial tan encantadora y empática con el ciudadanito de a pie.

Foto: EFE

UPDATE 1: Los fabricantes turcos al ver el desaliño personal de Wolfowitz, que gana 300.000 euros al año, le han agasajado con una docena de pares de calcetines turcos de buena calidad, por lo visto, los que llevaba eran de procedencia china.
UPDATE 2 - 20 de mayo de 2007 - Wolfowitz se va del Banco Mundial por el escándalo, no de los tomates, sino por haber subido el sueldo a su novia exageradamente. Por dos años de trabajo en el Banco cobrará, junto al finiquito, una pensión vitalicia.

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